La candidata presidencial de Fuerza Popular (FP), Keiko Fujimori, aseguró ayer en Puno que su partido no blindará al congresista Joaquín Ramírez, investigado por la DEA por el presunto delito de lavado de activos. Sin embargo, inmediatamente aclaró que no será apartado de esa organización política.La hija de Alberto Fujimori detalló que mientras no existan más indicios contra Ramírez, él continuará como secretario general de FP.En diálogo con la prensa, no dudó en seguir defendiéndolo, como lo ha hecho desde que Univisión y Cuarto Poder revelaran que la DEA lo tiene en la mira."El señor Ramírez siempre ha estado dispuesto a colaborar con las investigaciones", dijo Fujimori.