Mario Vargas Llosa tiene mucho que decir sobre el Perú, aunque sea desde Madrid, aunque nos haya rodeado -estuvo en Chile, Argentina y Brasil- sin hacer una de sus habituales escalas limeñas. Nuestra segunda vuelta por supuesto que está en su agenda de preocupaciones globales, y apenas responde nuestra llamada constatamos que ha leído los titulares precisos, ha visto los reportajes indispensables y tiene las frases categóricas para respaldar a PPK, rechazar a Keiko Fujimori y emplazar a los indecisos. El Nobel no usa medias tintas.Humala habló con usted cuando era candidato y fue convincente, porque obtuvo su respaldo.Dos cosas quedaron muy claras en esa conversación. Que yo lo apoyaría en la segunda vuelta si él se comprometía a respetar la democracia política y la economía de mercado. Él se comprometió y ha cumplido. El Perú no ha seguido el modelo venezolano ni mucho menos. Y la democracia no está comprometida.Es cierto que cumplió esas promesas, ¿pero lo sorprendió este ánimo confrontador que una vez en el poder ha complicado su gobernabilidad?Sí, lo ha complicado. Y, seguramente, hay muchos aspectos que se podrían criticar; pero haciendo las sumas y las restas, el Perú enfrenta este proceso electoral riesgoso con una democracia que funciona y con una economía que es de las más sanas en América Latina. La preocupación es que esto no vaya a continuar luego de las elecciones.Ya dijo en la primera vuelta que apoyaba a PPK, de modo que lo volverá a hacer ahora.Sin ninguna duda. Apoyo a Kuczynski y con unos argumentos que me gustaría que leyeran todos los peruanos y son los de un artículo de Fernando de Szyszlo. Qué lucidez la de ‘Godi’ para explicar las razones por las que el Perú tendría que volcarse hacia la candidatura de Kuczynski y no de la señora Fujimori. Los argumentos son muy sólidos sobre el riesgo tremendo que correríamos dándole una justificación a posteriori a la dictadura de Fujimori, que ha sido de las más corruptas y crueles de la historia del Perú. (Edición domingo).