Entrevista a Juan Carlos Cortés Carcelén, presidente ejecutivo de Servir.¿Considera que la ley del servicio civil necesita respaldo social?Sin dudas, debe tenerlo, pero la discusión es otra porque el ciudadano común tiene la percepción de que todos los servidores públicos son corruptos o ineficientes, y no es cierto. Lo que hay que lograr es que determinados servicios públicos mejoren todo lo relacionado con la atención al ciudadano: evitar colas, tratar bien a las personas.Los módulos de atención al ciudadano (MAC) son un modelo. Si el ciudadano vive una experiencia positiva con las entidades públicas, su opinión será positiva. No hay que trabajar para cambiar la percepción de la gente, sino para cambiar su experiencia. La ley no necesita aliados.Su mejor aliado es el Estado, las cerca de 250 instituciones públicas que están transitando a la ley, pero también las que no lo están haciendo porque lo que tenemos que cambiar es la cultura, de cómo se introduce el chip del servicio al ciudadano, que los servidores no solo se preocupen en trabajar bien, sino también en trabajar bien a favor de los ciudadanos.