Los británicos votaron por abandonar la Unión Europea, un paso que podría hundir al primer ministro David Cameron y abrir una crisis impredecible en el continente, mientras que Escocia y el Úlster se apresuraban este viernes a pedir sus propios referendos de independencia. A falta de la difusión de resultados oficiales definitivos, previstos a primera hora de la mañana en Mánchester, las cadenas de televisión BBC y Sky News dieron matemáticamente por segura la victoria de los euroescépticos. Con la casi totalidad de las 382 circunscripciones escrutadas, el no a la UE ganaba por un 52%, y el sí se quedaba en un 48%. Irónicamente, las mismas cifras que predecía un último sondeo nacional, pero al revés."El día de la independencia", se congratuló el líder antieuropeísta británico Nigel Farage, uno de los grandes protagonistas de la histórica jornada.Nunca en la historia de la UE un país había votado para abandonar ese proyecto que nació en los años 1950, de las cenizas de la Segunda Guerra Mundial. Antes de la apertura de las bolsas europeas, la de Tokio se hundía un 8% y la libra cayó hasta su nivel más bajo desde 1985.