"LOS PARTIDOS NO DEBEN SER PARROQUIA DE NADIE"
26 de junio de 2016

Nos recibe en casa de su abuela. Marisa Glave es suficientemente mente joven (35) como para tener vivas sus raíces; y sufi cientemente treja en su izquierdismo como para plagar su discurso de ‘articulación de procesos’ y denuncias de extractivismos. No quiere que hablemos de ‘aggiornamento’ porque ello supondría que la izquierda no lo está para nada, pero, al oír su pasión al argumentar, no queda duda de que el Frente Amplio y las bancadas rivales van a sacar, con su ímpetu, buenas lecciones de actualidad. A propósito de Arana, ¿no le llamaron la atención por las declaraciones que hizo relativizando el liderazgo de Verónika Mendoza? [Ríe]. En la campaña no hizo nada fuera de nuestros acuerdos. Lo que dijo sobre las vocerías fue después de la primera vuelta y se lo malinterpretó. Hay mucha claridad en el frente sobre que Verónika tiene un liderazgo particular. Nosotros promovemos liderazgos múltiples y lo decimos en nuestros documentos. Liderazgos múltiples pero con una clara jerarquía. Sí y, en ese esquema, el rol de Verónika es indiscutible. En las declaraciones de Arana hay un relente crítico sobre ella. Es una leyenda urbana que varios quieren levantar. Yo, en lo particular, creo con mucha claridad que Verónika tiene un liderazgo con una proyección muy grande.Para disipar la leyenda, ¿cuál es el papel exacto de Arana en Tierra y Libertad? Es miembro de la comisión política nacional, un vocero más de TyL y, como congresista electo, es el vocero de la bancada.Sin embargo, la impresión de que TyL puede ser la parroquia de Marco Arana ¿no demanda de ustedes algunos gestos? Así como creo en el Estado laico, creo también que los partidos no deben ser parroquia de nadie. Marco y yo hemos tenido más de un debate público, y eso es parte de la fortaleza de un partido. Es evidente que no comulgamos en varias cosas, pero podemos llegar a propuestas comunes. (Edición sábado).