Cuando mañana Pedro Pablo Kuczynski jure al cargo de Presidente de la República frente a un crucifijo y un ejemplar de la Carta Magna, pensará seguramente la forma en que muy rápidamente, en los próximos días, deberá empezar a ejecutar las promesas que también hizo frente a la población, las cuales le permitieron ser elegido para el más alto cargo de la Nación. Hay un listado de temas que no pueden faltar en su agenda; es más, deben figurar con resaltador pues fueron planteadas unas veces por él, otras por los principales voceros de su movimiento. Entre ellas figuran principalmente las medidas económicas, como la reducción del IGV en un punto porcentual, una de las propuestas que motivó más debate pues se indicaba que se disminuiría de 18% hasta 15%, de manera progresiva en un punto porcentual por un año. También se plantearon la posibilidad de renegociar el contrato del gas a través de una "cláusula de fuerza mayor" para satisfacer el mercado interno; la búsqueda de inversiones para dar valor agregado a las exportaciones de cobre; y tomar medidas para la repatriación de capitales. Otras promesas suyas fueron una reforma del sistema previsional, que sea inclusiva.