Al final de una semana particularmente pugnaz, el presidente Pedro Pablo Kuczynski ha remarcado algo que considera sustancial: que el entendimiento y tolerancia mutua entre los líderes políticos es un requisito ineludible para crear un clima de gobernabilidad que permita atraer inversiones y desarrollar lo que él denomina la "revolución social".Recurrió para ello a la figura del matrimonio armonioso como símbolo de lo que deberían ser las relaciones en el quehacer político."Yo creo -dijo en ATV- que es un poco como un matrimonio. Hay que ser tolerante uno del otro; es así de simple la cosa"."En todo matrimonio siempre hay algún lío o algo. Pero si están martillando uno al otro delante de terceros, pues no va a funcionar", prosiguió.En esa línea, el jefe de Estado instó a la oposición a "olvidarse de eso, no mirar el retrovisor y acelerar el coche".Reconoció que el Gobierno y la oposición necesitan tener un diálogo "y no ningunearnos, y tener una visión de adónde queremos conducir el país". "Habrá desacuerdos que son naturales, pero si uno tiene esa visión -dijo-, se podrá llegar".