Un fuerte apretón de manos entre el presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski, y el arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani, puso fin al impasse surgido entre ambos en torno al fallo judicial que ordena al Ministerio de Salud la distribución de la llamada píldora del día siguiente.El prelado se acercó al Mandatario para estrechar su mano al momento del abrazo de la paz. PPK se había ubicado a unos metros del altar instalado en el frontis de la Catedral de Lima especialmente para la Misa de Acción de Gracias en honor a Santa Rosa de Lima.Momentos antes,Juan Luis Cipriani había concluido su sermón, cuyos temas principales giraron en torno al respeto a las autoridades, la negación de la interferencia y la valorización de la mujer."Creo que dio un sermón muy bonito, muy conciliador", declaró Pedro Pablo Kuczynski sobre las palabras de monseñor Juan Luis Cipriani durante la liturgia.