Las pugnas al interior del partido Tierra y Libertad (TyL), que lidera Marco Arana, están afectando la alianza política Frente Amplio (FA), al punto que su excandidata presidencial Verónika Mendoza se ha visto obligada a marcar distancia con las decisiones que viene adoptando esta agrupación.Si bien Mendoza no se ha referido explícitamente a la polémica remoción de los representantes de TyL Marissa Glave, Pedro Francke e Irma Pflucker ante el Comité Permanente del FA, sí precisó que los acuerdos de la alianza son adoptados por sus integrantes."En el Frente Amplio las decisiones las toman los militantes y las bases; sus instancias, dirigentes y candidatos los eligen los frenteamplistas", escribió en su cuenta de Facebook.En otro momento, la excandidata presidencial descartó la postergación del Congreso del FA, convocado para el 24 y 25 de setiembre, el cual fue solicitado por dirigentes del partido político de Arana."El Congreso del Frente Amplio ya empezó. A lo largo y ancho del país los frenteamplistas ya están debatiendo y construyendo desde sus experiencias y expectativas el frente que necesitamos: amplio, diverso, vivo, democrático", refirió.