La captura del cabecilla de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, marcó el inicio del fin de la brutal acción terrorista en el país, sostuvo el ministro del Interior Carlos Basombrío tras destacar el esfuerzo y el profesionalismo de la Policía Nacional en el proceso de lograr la pacificación. Calificó el hecho como un acontecimiento histórico para el país y para la Policía Nacional, pues esta institución con la captura "del peor asesino de la historia del Perú", dio una contribución extraordinaria para que acabara el reino del terror en el país."Fue un trabajo de la Policía Nacional que forma parte de sus mejores tradiciones y expresión de las mejores acciones y de las fortalezas que hoy tiene la Policía Nacional", expresó.Agregó que son esas fortalezas en la que la institución se basa para plantearse nuevos retos y grandes objetivos como ser la mejor policía de América Latina para el Bicentenario de nuestra independencia.