"Ha sido un linchamiento, pero ya todo terminó". Con esas palabras la congresista -ahora sin bancada- Yeni Vilcatoma reveló ayer que la reunión para iniciarle un proceso disciplinario en Fuerza Popular fue solo un trámite para su expulsión.A un día de haber renunciado a la bancada de Fuerza Popular, Vilcatoma, exprocuradora anticorrupción, dialogó con Correo y negó que haya dejado la puerta abierta para una eventual reconsideración.Por el contrario, lamentó que la gran mayoría de parlamentarios fujimoristas hayan respaldado a los congresistas Úrsula Letona y Héctor Becerril, de los congresistas con quienes mantuvo diferencias respecto a la aprobación de diversos proyectos de ley y la celeridad de algunas investigaciones. "Ha sido un juicio popular, un linchamiento. Nunca pensé que podría pasar por esto. Pero ya acabó, gracias a Dios", manifestó Vilcatoma a este diario. Algo más calmada que en la víspera, Vilcatoma aseguró que no ha pensado en incorporarse a ningún grupo parlamentario.Asimismo, se refirió a las declaraciones de algunos fujimoristas en relación a que no había presentado ninguna renuncia formal y que su proceso disciplinario seguía su curso. "No es cierto. No entiendo por qué han salido a decir que me daban 72 horas para presentar mis descargos. Yo ya había renunciado a la bancada", indicó. (Edición domingo).