El mausoleo en el cementerio de Comas donde yacen los cuerpos de ocho terroristas abatidos en el motín de El Frontón, en 1986, sería demolido por no contar con la respectiva licencia de construcción. El alcalde distrital, Miguel Saldaña, solicitó ante la Comisión de Defensa del Congreso apoyo para la exhumación respectiva y proceder a la demolición.Saldaña afirmó que su administración "fue sorprendida". Señaló que aceptó la construcción de ocho tumbas luego de un pedido de la fiscal Luz Carmen Ibáñez, coordinadora de las Fiscalías Especializadas en Derechos Humanos y Terrorismo.Sostuvo que su despacho recién se enteró de la construcción a través de la prensa y que la autorización era para ocho tumbas y no para 50.