El Seguro Integral de Salud (SIS), que garantiza atención médica a unos 17 millones de peruanos pobres, ha entrado en reorganización.Mediante el Decreto Supremo 039-2016-SA, el Ministerio de Salud (Minsa) dispuso que durante 120 días se evalúe cómo el SIS gestiona sus fondos. El objetivo es garantizar que los asegurados obtengan mejores servicios.El decreto publicado ayer en el diario oficial "El Peruano" dice que se detectaron "serios problemas en la gestión de recursos públicos". Esto hace necesario la evaluación de los procesos que perjudican la buena prestación de servicios.