Abandonan la camiseta, pero no el equipo. Eso se puede entender de la renuncia de 114 militantes de Tierra y Libertad debido a discrepancias por la no apertura del padrón de afiliados en el Frente Amplio.La salida de Marisa Glave, Pedro Francke, entre otros, ha sido explicada -a través de una misiva- como un desacuerdo con los ideales que llevaron a fundar TyL; sin embargo -tal y como ellos lo afirman- seguirán unidos a sus ex compañeros en la construcción del FA.Solo por citar un ejemplo, figuras políticas como Verónika Mendoza o Indira Huilca son hasta la fecha "activistas" del FA y no "militantes", dado que TyL es la agrupación de este bloque de izquierda que cuenta con inscripción partidaria ante el JNE, y solo sus afiliados tienen inscripción en dicho grupo, lo que les permite ser los únicos con tener derecho a voto.A esto se suma que no se ha llegado a un acuerdo para abrir el FA a todos los que han participado activamente en la última campaña presidencial."Lamentablemente, la mayoría del Comité Ejecutivo Nacional ve en los nuevos liderazgos dentro del FA una amenaza a nuestra capacidad de darle dirección y prefiere la negociación entre cúpulas partidarias con base en el poder que da ser dueños del registro electoral, en vez de ganar democráticamente la hegemonía programática y política con base en nuestras propuestas", se lee en el pronunciamiento que suscriben los 114 renunciantes de TyL.