Entrevista a Ricardo Luna Mendoza, ministro de Relaciones Exteriores.El Perú es sede de la Cumbre APEC por segunda vez. ¿Qué diferencia tiene esta nueva cita con la anterior y cómo podemos optimizar su celebración en nuestro país? Volvemos a ser sede de las reuniones luego de haberla presidido durante el 2008. Somos la única economía del foro que ha tenido este privilegio. En aquella primera ocasión, las reuniones estuvieron rodeadas por el contexto de la crisis del sistema hipotecario de Estados Unidos que generó un impacto global. El contexto actual también es complicado por la desaceleración económica y otros desafíos, como la ocurrencia inusual de amenazas a la seguridad, así como la degradación ambiental que afectan las perspectivas de un desarrollo sostenible, lo que viene acompañado, además, de un cuestionamiento a la globalización y a su dinámica integradora, generando el surgimiento de tendencias proteccionistas en distintas partes del mundo. Sin embargo, en esta oportunidad contamos con la experiencia de la presidencia anterior y el prestigio que ha alcanzado la economía peruana en la actualidad. Asimismo, debemos recordar que cada cumbre simboliza un evento especial porque presenta los resultados del trabajo hecho durante el año. En este caso, el Perú ha cumplido al plantear los temas centrales del foro, enfocados en la liberalización del comercio y las inversiones y la facilitación de los negocios, así como las prioridades temáticas propuestas como anfitrión anual del foro, las que fueron aceptadas unánimemente por las economías y desarrolladas con entusiasmo durante el 2016.