Acaba de renunciar al partido Tierra y Libertad (TyL), pero asegura que la izquierda está unida. La legisladora Marisa Glave habla del Frente Amplio (FA), Verónika Mendoza y del actual gobierno, al que se vio obligada a apoyar en las últimas elecciones pese a las discrepancias ideológicas.Su colega de bancada Horacio Zeballos dijo a Perú21 que había diferencias irreconciliables en TyL. ¿Usted opina lo mismo? Tenemos diferentes perspectivas para hacer crecer el Frente Amplio pensando en el 2021. Sí tenemos un punto complejo en cómo se avanza hacia esa institucionalización, pero en otros temas tenemos aún coincidencias, que son las que mantenemos como coalición.Pero parece que las diferencias pesan más que las coincidencias.Terminado el proceso electoral, en el FA hicimos un empadronamiento para saber cuántas personas teníamos en cada comité y el proceso arrojó que había más de 20 mil activistas. En TyL hay solo 3,500 militantes que tienen derecho a tomar decisiones sobre el registro electoral. Frente a eso propusimos, para encontrar la consolidación, abrir el padrón a todos los activistas, sugerencia que no fue aceptada por el Comité Ejecutivo Nacional del partido.