El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, le pidió calma al mundo y en especial a América Latina, desde el coliseo polideportivo de la Universidad Católica, en Lima, respecto a quien será su sucesor a partir del 20 de enero del 2017: el polémico republicano Donald Trump. Sin saco, con una camisa celeste remangada y caminando de un lado a otro, con los oídos siempre atentos, Obama descartó la tormenta política que algunos analistas vaticinan para cuando Trump se siente en la Casa Blanca.Un auditorio de mil personas de la Iniciativa Jóvenes Líderes de las Américas (Young Leaders of the Americas Initiative, YLAI) lo recibió la tarde de ayer en nuestra capital. Esta fue la última oportunidad en la que Obama se dirigió a una platea internacional como mandatario estadounidense antes de dejar el cargo.Sin embargo, el gran encuentro del presidente norteamericano sería en el coliseo polideportivo de la Católica, con mil jóvenes de América Latina y el Caribe que participan en el programa YLAI.La joven emprendedora huancaína Cyntia Paytán presentó al mandatario norteamericano, que fue recibido con una gran ovación cuando dijo: ¡Hola Perú! y confesó sus ganas de probar la gastronomía peruana, en especial el pollo a la brasa y el pisco sour, aunque reconoció que no es bueno en el baile y que por eso ni intentaría bailar marinera.Rodeado de mil jóvenes, Obama les dijo que representan más de la mitad de la población mundial y los invocó a seguir trabajando por el desarrollo de la región. "Tienen en mí a un socio", expresó ante el aplauso de los asistentes.A modo de evaluación de su gestión, dijo que estos ocho años se comprometió con la región a través del aumento del intercambio comercial, la lucha contra el crimen organizado, cambio climático, la promoción de la energía limpia y la nueva relación con Cuba.Sin embargo, las preguntas de los jóvenes sirvieron para que el mandatario diera algunos alcances del futuro de su país, cuando Donald Trump lo reemplace en La Casa Blanca.Ante una interrogante de la peruana Yoselin Ramírez, Obama pidió no hacer juicios inmediatos respecto a Trump y solicitó que se le dé una oportunidad. "Una cosa es la campaña, otra es gobernar; las cosas no son iguales. Cuando uno hace campaña trata de animar las pasiones, cuando uno gobierna se enfrenta con la realidad y tiene que decidir cómo hacer para que las cosas funcionen", expresó.(Edición domingo).