En medio de la prolongada sesión plenaria de la Ley de Presupuesto 2017, la congresista Mercedes Aráoz responde nuestras preguntas en su despacho. Dice que necesitamos un ministro de Defensa con el perfil de Mariano González, que defenderán a Jaime Saavedra de la censura y que no hay espacio para Vladimiro Huaroc en Petroperú.Si González hizo un buen trabajo, ¿es una baja sensible para el gabinete? A mí me apena, porque lo conocí en campaña y definitivamente ha hecho una buena labor. En Saramurillo acababa de resolver el tema. Creo que debemos tener perfiles como el de él, que dé soluciones a una conflictividad. Es el primer ministro del gobierno que deja su cargo. Se cuestiona al titular de Educación, Jaime Saavedra, a quien se piensa interpelar. La interpelación se va a hacer, no hay dudas.¿Está descartado que acuda voluntariamente? Él quiere venir voluntariamente, pero vemos que las bancadas que solicitaron la interpelación la van a llevar a cabo. Es un derecho del Congreso, tampoco podemos quitarle esa capacidad.Pero ustedes van a votar en contra de la interpelación.Porque si bien creemos que es derecho del Congreso hacer su labor fiscalizadora, el ministro solito se ha ofrecido a dar su punto de vista. Entonces, no hay necesidad de interpelarlo, pero sabemos que tienen la fuerza de los votos. De todas formas, estamos seguros de que el señor Saavedra sabrá contestar al rol de preguntas. Él ha tomado acción con el tema de las computadoras y en los Juegos Panamericanos. Esperemos que hasta ahí llegue la cosa, porque no debería influir el tema de intereses personales o vinculados al tema de las universidades. Eso sería un error.El presidente Pedro Pablo Kuczynski dijo que el Apra debe sincerar sus intereses. ¿Cree que la interpelación es por la Ley Universitaria? No quiero identificarlo con ninguna bancada. Puede haber algunas personas con algún interés. Les pedimos que separen esos intereses. La Ley Universitaria es una norma a la cual le podemos proponer mejoras. Lo que no queremos es regresar al modelo anterior, en el cual la Asamblea Nacional de Rectores (ANR) hacía y deshacía, y en el que los rectores ganaban muchísima plata y las universidades daban mala calidad educativa.