En un edificio rodeado de huelguistas, el fiscal de la Nación, Pablo Sánchez, cuenta que está esperando la respuesta del Ejecutivo al reclamo de sus trabajadores. También opina sobre el proceso judicial de la ex primera dama Nadine Heredia y, como presidente de la Comisión de Alto Nivel Anticorrupción (CAN), expone los logros alcanzados y los retos para el próximo quinquenio.La ex primera dama Nadine Heredia llegó al Perú y, según dijo, fue a pedirle explicaciones al juez que ordenó su retorno. ¿Un procesado puede hacer eso? Bueno, hay que entender los términos que se utilizan en una entrevista. Yo entiendo que no es tanto pedir explicaciones, sino, quizás, ir a conocer bien cuál es la situación jurídica que tiene y sus posibilidades procesales. Obviamente no cabe ningún tipo de petición de explicación a las autoridades judiciales.¿Los magistrados están recibiendo presiones? ¿Heredia es víctima de persecución? Desde el punto de vista del trabajo fiscal, no hay ningún tipo de persecución acá, y presiones tampoco hay.¿No hay presión del Ejecutivo o Legislativo? No. Yo he hablado con el fiscal y le he dicho que actúe conforme a ley dentro del debido proceso, y que cumpla con las normas del procedimiento penal. No hay presión de ninguna naturaleza.¿La labor del fiscal Germán Juárez, a su juicio, es buena? Está cumpliendo con su trabajo. Se cuestionó que, luego de que la señora Heredia viajara al extranjero, él pidió prisión preventiva cuando ella no tenía impedimento de salida. Bueno, él explicó que se enteró del viaje uno o dos días antes. Quizás si se hubiera enterado antes, habría hecho algún planteamiento ante la autoridad judicial. Ahora, el juez es el que fija las normas de conducta y es el juez el que tiene que controlar si esas normas se cumplen o no. Entonces, yo creo que no ha habido ningún tipo de negligencia en el trabajo del fiscal. Creo que el hecho de que haya vuelto la señora y que esté sujeta a la investigación es lo correcto.