Desde que su carrera política empezó a sobresalir, Verónika Mendoza siempre escogió al Cusco, su tierra natal, para dar a conocer sus decisiones más importantes. Ayer no fue la excepción. Desde la Ciudad Imperial, luego de bailar vestida de coya en un pasacalle, dio a conocer el nacimiento del movimiento Nuevo Perú, que aglutina a varios disidentes de Tierra y Libertad."Yo ya no tengo paciencia para aguantar todo esto, dijo alguna vez Micaela Bastidas. Hoy los pueblos del sur decimos basta de indiferencia, basta de violencia. Es hora de hacer escuchar nuestra voz. Queremos ser gobierno en el 2021 y queremos ser gobierno en el 2018", dijo enfática Mendoza subida en un pequeño estrado en el teatrín del colegio Inca Garcilaso de la Vega.Mendoza reapareció casi seis meses después de la segunda vuelta electoral para presentar su nueva agrupación política. Lo primero que hizo fue negar que el nacimiento de este nuevo grupo signifique el distanciamiento de TyL y la ruptura del FA, que la postuló la presidencia.(Edición sábado).