"Este es un servicio, no una acción de protagonismo". Fue así como el cardenal Juan Luis Cipriani intentó minimizar el preponderante papel que jugó para pactar la cita política más esperada: la que reunirá al presidente Pedro Pablo Kuczynski y a la lideresa de Fuerza Popular (FP), Keiko Fujimori. Cipriani, quien confirmó el último viernes que ambos políticos aceptaron su invitación, indicó que decidió convocarlos a dialogar porque advirtió "una dificultad", luego de que el Parlamento -con votos mayoritarios de FP y el Apra- censurara al ministro de Educación, Jaime Saavedra."El pueblo peruano está deseando que quienes tienen los deberes de estar adelante en el país se entiendan y esto debe repercutir en el bien de todos", manifestó la autoridad eclesiástica en su programa Diálogos de fe en RPP.Sostuvo que su intención al invocar el encuentro fue crear "un clima de confianza" en el que Kuczynski y Fujimori "hablen con libertad".El también arzobispo de Lima, incluso, sugirió que la reunión que tendrá lugar en su casa de San Isidro, se concrete tras la juramentación del reemplazante de Saavedra en el despacho de Educación. Aunque aclaró que la fecha la deben definir los dos líderes. "No sé cuándo será la juramentación, pero comprendo que el presidente está enfocado en esa acción concreta (…) Probablemente lo más pronto, después de la juramentación intentaría que se fije una fecha", añadió.(Edición domingo).