Las reacciones al "sismo" que generó la revelación del pago de 29 millones de dólares en coimas de parte de la empresa brasileña Odebrecht a funcionarios de tres gobiernos del Perú empezó con el propio Pedro Pablo Kuczynski.Desde Yurimaguas, en la provincia de Alto Amazonas (Loreto), el presidente sugirió que los funcionarios de esa firma involucrados en actos probados de soborno deberían ser expulsados del país.El jefe del Estado rechazó con énfasis haber recibido algún pago ilícito y expresó que no le caben dudas sobre la exhaustiva investigación que debe realizar el Ministerio Público."Los fiscales, eso se va a investigar sin duda", dijo, y agregó que, a su juicio, no todos en Odebrecht son culpables."Algunos directivos que son los culpables, ellos sí deben estar expulsados (del país)", demandó, al remarcar que espera una investigación completa. En relación a la investigación del Ministerio Público que lo incluyó, respondió: "Sí, pero yo no tuve absolutamente nada que ver con esto, ¿eh? En esa investigación fui a declarar a la Fiscalía y fue totalmente archivada", dijo en rueda de prensa.