Las denuncias del abogado Pedro Aníbal Morote Cornejo contra Gonzalo Monteverde Basselleu y María Carmona Bernasconi, vinculados a la empresa brasileña Odebrecht en nuestro país, no solo fueron archivadas de manera sospechosa por el Ministerio Público. Poner al descubierto, en el año 2008, el entramado financiero en el que participaban los dueños de Constructora Área, a través de un oscuro contrato con el consorcio IIRSA Norte, le valió a Morote una contrademanda por difamación y corrupción de funcionarios.Además, el único fiscal que mostró interés en su denuncia, César Antonio del Pino Aguilar, de la 17 Fiscalía Provincial Penal de Lima, fue sancionado por supuestas "irregularidades"."Es obvio que detrás de esto hubo un acto de corrupción. Monteverde y Carmona actuaban avalados por Odebrecht, una empresa que compra gobiernos", señala Morote.(Edición sábado).