Luego de ocho meses de gestión, el contralor general Edgar Alarcón hace un balance e identifica nuevas líneas de investigación sobre empresas extranjeras que operan en el país.El Gasoducto del Sur ha generado serios cuestionamientos y Odebrecht planea vender su participación. Hemos auditado el Gasoducto en la etapa de inversión, como decir la contratación, y encontramos responsabilidades. Esa carpeta de control está en el Ministerio Público, donde hay una presunta responsabilidad penal. Luego entramos a la etapa de ejecución; hasta octubre de 2016 se ha emitido un informe. La obra debería estar en un avance del 59%, según nuestra estimación, pero en este momento tiene un avance físico de solo 9%. La obra ha sido paralizada por denuncias de corrupción a nivel internacional. ¿Pueden oponerse a la venta de acciones de Odebrecht? El tema de gestión no se puede objetar. Odebrecht admitió ante autoridades de EE.UU. haber entregado sobornos en el Perú. Se ha levantado información desde el 2004 y tenemos identificadas 23 obras de Odebrecht por un monto de US$16,900 millones. Se han auditado 15 obras y se halló responsabilidad en 8, sobre las cuales se han hecho denuncias en su oportunidad ante el Ministerio Público. Si sumamos los adicionales y arbitrajes, fácilmente eso se convierte en US$25 mil millones.¿Las empresas que acompañaron a las brasileras están siendo investigadas? Por ejemplo, las españolas.Hemos empezado a acumular los contratos que ha tenido el Estado Peruano no solamente con firmas de Brasil, sino también de España y Ecuador que operan en el Perú en los sectores de energía, transferencia de electricidad y saneamiento e infraestructura, como puentes y hospitales, obras que están paralizadas.¿Empresas españolas también están ligadas a la corrupción? Al final, se repite la historia de Brasil con España. Habría que ponerse a pensar qué hizo el OSCE en su oportunidad. Por qué no se hizo el seguimiento a los procesos de contratación.