Pedro Cateriano recibe a La República en su departamento. Antes de empezar la entrevista, evalúa el momento político. La tiene clara: el Congreso, manejado por lo que denomina una mayoría "fujiaprista", se ha embarcado en la misión de cobrarse una revancha contra el gobierno de Ollanta Humala. Pero no solo él está en la mira.La prensa brasileña habla de presunta entrega de tres millones de dólares de Odebrecht para la campaña de Humala.Es una imputación delicadísima, que obligatoriamente el ex presidente Humala tendrá que aclarar ante las instancias correspondientes. Creo que guardar silencio no es saludable en estos momentos. He escuchado a su abogado Roy Gates, que ha adelantado alguna explicación. Pero esta clase de imputaciones no se aclaran a través de terceros. No. Por eso, el propio presidente debería salir. Y no solo él.¿Los demás presidentes mencionados en este caso también?Efectivamente. Es letal para la democracia peruana que tres ex presidentes estén bajo sospecha. Eso afecta la credibilidad del ciudadano en sus autoridades. Si bien ocurren esos hechos graves, es una oportunidad para demostrar que el sistema democrático funciona. Quiero decir, es la hora de los fiscales y de los jueces.¿Por qué le parece "delicadísima" la imputación sobre Humala?Porque ya es más específica, se está hablando de una cifra, no es una imputación vaga, a eso me refiero. Los adversarios políticos siempre pueden salir a decir que tal obra está mal hecha, sobrevalorada. Bueno, esas son imputaciones vagas. Acá no. Esta vez hay un monto, hay una precisión. Es no implica necesariamente juzgar ni sancionar, claro. Lo que tiene que haber ahora es un debido proceso y la garantía del derecho a la defensa. Pero, mientras tanto, Humala y los demás ex presidentes deben explicar. El país lo requiere. Toda autoridad democrática debe aclarar esta clase de imputaciones.