Las delaciones del fin del mundo. Así las llaman en Brasil. Delatar un delito, a cambio de beneficios penitenciarios , ha impulsado el caso Lava Jato. No hay otra manera de llegar a todos los corruptos.Primero, fueron empresarios y ejecutivos individuales los que empezaron a negociar y confesar.Hoy, las mismas empresas han decidido colaborar. Odebrecht fue la primera, con 77 directivos, y ha seguido Camargo Correa, con 40 ejecutivos y socios.Es de suponer que las otras compañías hagan lo mismo. Directivos de Andrade Gutiérrez, OAS, Galvao Engenharia, Engevix y UTC ya están negociando con los fiscales.Ellos ofrecen revelar cómo se desviaba el dinero de los contratos, las cuentas secretas utilizadas para pagar los sobornos, los nombres de los funcionarios beneficiados y para qué se pagaron las coimas.La fiscalía brasileña descubrió que un conjunto de constructoras corrompió a servidores del Estado y políticos para obtener importantes concesiones dentro y fuera de Brasil.Odebrecht, por ejemplo, admitió que entregó coimas por US$ 349 millones en 11 países de Latinoamérica y África, entre ellos el Perú. El pago de sobornos creó una infraestructura financiera propia en Brasil.