No solo fueron confesiones de colaboradores eficaces llegadas desde Brasil las que propiciaron las órdenes de captura contra dos ex funcionarios del segundo gobierno aprista que participaron en la licitación del metro de Lima. La decisión del fiscal Hamilton Castro se basó en transferencias de dinero del exterior depositadas por Odebrecht a empresas ‘o shore’Las transferencias tenían como beneficiarios al ex viceministro de Comunicaciones Jorge Cuba Hidalgo y a Edwin Luyo Barrientos, quien integró el comité que otorgó la buena pro de la línea 1 al Consorcio Tren Eléctrico de Lima, formado por la brasileña Norberto Odebrecht y la peruana Graña y Montero. Como parte del convenio preliminar que firmó Odebrecht con el equipo especial del Ministerio Público, la empresa reconoció que pagó 8’100.000 dólares en sobornos para la ejecución del metro de Lima.Este acuerdo permitió a la fiscalía peruana, al igual que en Brasil, obtener confesiones a cambio de reducir sus condenas. Este compromiso empezó a dar los primeros resultados.La Unidad de Investigación de El Comercio accedió a la resolución judicial del allanamiento de los inmuebles de los ex funcionarios Jorge Cuba y Edwin Luyo. Dice la resolución: "A cambio de la ayuda ofrecida por el ex viceministro de Comunicaciones Jorge Cuba para el tramo 1, la empresa debía realizar el pago de un millón 400 mil dólares, mientras que para el tramo 2 el pago sería de 6 millones 700 mil dólares". El soborno, en total, ascendió a 8’100.000 dólares.(Edición domingo).