Mauricio Cruz Lopes tiene casi 20 años como trabajador de Odebrecht, la firma brasileña que admitió haber pagado US$29 millones en sobornos en el Perú. El ejecutivo que toma la posta de Jorge Barata en Lima afirma que entregarán toda la información que la constructora tenga sobre los llamados peces gordos, así sean ex ministros y ex presidentes. El acuerdo firmado entre Odebrecht y la fiscalía, ¿contempla que su ex gerente Jorge Barata se someta a la colaboración eficaz en el Perú? Primero quiero precisar que lo que se ha firmado es un preacuerdo de colaboración y existe expectativa que al final del proceso exista un acuerdo final. El objetivo del preacuerdo era que la fiscalía pueda establecer qué es lo que quiere de nosotros, cómo quiere recibir la información y en qué plazo. Esto no fue una negociación, porque nuestra empresa no ha puesto ninguna condición, no es que nosotros hayamos condicionado recibir algo para poder colaborar, la colaboración es total, amplía y sin condiciones. Las personas [como Barata] que quieran acogerse a la colaboración tendrán que hacer sus acuerdos de manera directa y de forma individual con al fiscalía. ¿Barata tiene conocimiento sobre a quiénes se les pagaron los sobornos? Eso yo no lo sé, eso solo él lo puede contestar. La UIF indicó que las cuentas de Odebrecht no fueron congeladas por un pedido de la fiscalía. ¿Ese tema también fue parte del acuerdo suscrito? No es que el preacuerdo ha anulado el efecto de un congelamiento, pero [pienso] que mientras la empresa esté colaborando no debería sufrir un allanamiento o el congelamiento de sus cuentas. ¿Ese punto está por escrito? El texto del acuerdo [con la fiscalía] es confidencial, el texto no puede ser revelado. Pero entiendo que durante el tiempo en que las empresas están colaborando, una de las cosas que se esperan es que no existan medidas de fuerza toda vez que la información está siendo entregada. Eso ocurre en otros países.