Mauricio Cruz, gerente general de Odebrecht en el Perú, dio un paso al frente y no solo opinó sobre las declaraciones del presidente Kuczynski, quien dijo que la empresa debe irse. Esta vez, el ejecutivo brasileño dejó en duda que la compañía siga colaborando con la justicia."No tiene sentido que la empresa se adhiera a la colaboración eficaz, por más libre y espontánea voluntad, y tenga una sentencia de muerte después. Sería un desincentivo para colaboración", indicó a Folha de S. Paulo. Ya en la víspera, Cruz dijo que ninguna empresa querrá colaborar con la justicia si luego la expulsan, en alusión a lo dicho por PPK.El gerente de la constructora siguió opinando sobre la postura del mandatario. "Las palabras del presidente son parte de un estrés inicial, el asunto está muy politizado, y aun existe una percepción equivocada en relación a lo que debe hacerse con la empresa colaboradora".