El primer ministro, Fernando Zavala, supervisó ayer los trabajos para restablecer las vías afectadas por los huaicos en San Juan de Lurigancho, pero con su visita trajo un reconocimiento que sonó a mea culpa.Zavala admitió que el Estado no estaba preparado para enfrentar los daños ocasionados por los huaicos a nivel nacional, pues indicó que lo que se vive en el país es una situación difícil."(La situación) es anómala, atípica. Definitivamente, no estábamos preparados como país para este tipo de cosas. Estamos desplegando el máximo esfuerzo y por lo tanto el trabajo de las Fuerzas Armadas ha sido importante", manifestó.