La naturaleza no deja de golpear con furia a la región Piura. La noche del último martes y la madrugada de ayer, una lluvia de más de 7 horas con tormenta eléctrica, la peor desde que se inició El Niño costero a finales de diciembre, inundó la ciudad, sus principales distritos y provincias. En la urbanización Ignacio Merino, ubicada a solo 8 minutos del Cercado, decenas de personas quedaron aisladas en los techos de sus casas debido a que el agua llegó a sobrepasar el metro de altura en las calles. La situación es igual en el distrito de Castilla, donde las viviendas, por ser más precarias, han sucumbido ante el embate de los aguaceros y los ríos de lodo. Para socorrer a los damnificados, la ministra de Educación, Marilú Martens, llegó a la zona con miembros del Ejército y motobombas para succionar el agua empozada. Sin embargo, se requiere más maquinaria.