La casa de una planta estaba cubierta por el agua. Pero cuando vieron llegar a los efectivos del Ejército a bordo de un bote zodiac, sus ocupantes supieron que se salvarían.Primero salió Jéssica Ramos Calle, la abuela, y luego fue el turno de una tina de plástico que asomaba en la puerta: un militar la elevaba con sus brazos lo más alto posible para evitar que el agua ingrese. Y es que dentro estaba la pequeña Giana de mes y medio, quien de esta forma era rescatada de las aguas. Fue un milagro.También fue rescatada la madre de la bebé, quien ni bien subió al bote sujetó a su niña con todas sus fuerzas. Otros tres niños también fueron rescatados de esa vivienda y fueron llevados a un refugio.Esta es solo una de las decenas de historias de supervivencia que se registran desde ayer en Catacaos, uno de los distritos más afectados de Piura, luego de que el río del mismo nombre se desbordara produciendo una enorme inundación en la zona del Bajo Piura, a consecuencia de las fuertes lluvias que soporta el departamento debido al fenómeno El Niño costero.Según información del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (Coen), ayer el río Piura alcanzó un caudal de 3,400 metros cúbicos por segundo y fue esta medida la que ocasionó que las defensas de ribereñas terminaran cediendo. De allí que las localidades de Catacaos, La Unión La Arena, Cura Mori y Simbilá resultaran inundadas, además del propio centro histórico de la ciudad de Piura.También se supo que la lluvia que cayó el sábado y que duró 15 horas aproximadamente, registró más de 200 litros por metro cuadrado, un registro muy superior a las lluvias de los fenómeno El Niño de 1983 y 1998.En Catacaos, los vecinos permanecían sobre los techos de sus casas a la espera de ser rescatados. Se estima que han sido 40 mil las personas evacuadas.