Solo a 35 minutos al sur de Lima venía operando una organización criminal vinculada al tráfico de terrenos, extorsión, cobro de cupos y sicariato. Esto quedó demostrado con el trabajo de inteligencia que permitió desarticular esta red en la que estaría implicado el alcalde de Chilca, Richard Ramos Ávalos, a quien se le investiga por los presuntos delitos de enriquecimiento ilícito, usurpación agravada y cohecho pasivo.El burgomaestre fue detenido en su vivienda de esa localidad cañetana, donde se encontraron 240 mil soles y 30 mil dólares en efectivo. Los fajos de dinero estaban distribuidos en diversas partes del inmueble, incluso ocultos en su cama. Ramos no supo responder sobre el origen de este dinero.La propiedad se ubica en la cuadra 4 de la calle Miramar. Tenía una fachada común, pero el interior era impresionante. Era puro lujo, con finos acabados, artefactos de última generación e incluía una cancha sintética de fútbol y una piscina. En el lugar también se encontró un vehículo Chevrolet Camaro, cotizado en unos US$ 70.000.Durante el megaoperativo que duró casi siete horas fueron detenidas otras 34 personas, entre las que se encuentran el cabecilla de esta banda, Jorge Antonio Anable Palacios (a) ‘Ruco’.