Durante 25 años, Teresa y Carmen Ávila Rivera buscaron justicia y sanción para los autores de la muerte de su hermana Natividad y del esposo de esta, Benigno Sullca, a manos de militares de la base contrasubversiva en Madre Mía. Ellas acusaron a Ollanta Humala, a quien señalaron como el ‘Capitán Carlos’, de ser el responsable directo de ambos asesinatos.Teresa no aceptó los ofrecimientos económicos que le hicieron intermediarios del candidato nacionalista para que abandonara las denuncias en su contra. Postura distinta a la de su hermano menor, Jorge Ávila, quien aceptó US$4.500 para retractarse de su acusación."La persona que intentó sobornarnos a nosotras fue Robinson Gómez, cuñado de Jorge Ávila, juntamente con Amílcar Gómez, pero a Amílcar Gómez nunca se le veía la cara, sino que solamente se comunicaba con el celular", recordó Teresa Ávila en entrevista con la Unidad de Investigación de El Comercio tras conocerse las interceptaciones al entorno de Ollanta Humala.Ella asegura que su sobrina María, hija de Natividad, le advirtió que Robinson Gómez la iba a buscar a su casa en Ventanilla para ofrecerle dinero: "Algo de 20 mil dólares. Entonces yo le digo: ‘Y tú cuánto estás ganando’". Gómez le respondió que su comisión era de S/1.000.