Hay dos rutas. La de Chimbote y la de Huaraz. Si vas por Chimbote, bastará llegar al terminal terrestre para apreciar, exactamente al frente, el inmenso Coliseo Cerrado Gran Chavín, de fierros oxidados y a medio construir. Y a media hora, en Carhuaz, tienes un moderno hospital con techos a punto de caer. Áncash y su ruta turística de la corrupción.El coliseo es una de las herencias que dejó César Álvarez Aguilar, personaje elegido como autoridad regional en el 2006 y reelecto para un segundo periodo, en el 2010. Hoy está tras las rejas.La Contraloría General de la República (CGR) solo en esta obra abandonada ha estimado una pérdida de S/ 7"651.036. El informe de control establece que la gestión de Álvarez hizo adelantos de desembolsos y pagos adicionales sin ninguna justificación técnica. Hoy, la obra luce abandonada. Los fierros oxidados de la estructura son el reflejo de lo corroída que está la gestión pública en esta región.