José Dirceu, ex primer ministro del ex presidente Lula da Silva, y dos altos ejecutivos, José Antunes Sobrinho, dueño de la empresa Engevix, y Gilberto de Azevedo Branco Valentim, presidente de Galvão Engenharia, confesaron ante el juez Sergio Moro que el ex presidente Alan García fue un contacto importante para sus negocios durante el gobierno aprista entre 2006 y 2011, según señala el portal Ojo-Publico.com.Las declaraciones de los implicados, según el citado portal, se realizaron en la ciudad de Curitiba, en el Estado de Paraná (Brasil), entre fines del 2015 e inicios de 2016.En sus declaraciones, vía teleconferencia, Valentim -acogido a la delación premiada- dijo que su compañía necesitaba del respaldo político para ganar el proceso de adjudicación de una obra en Perú."La reunión con el presidente Alan García fue un punto importante (…) porque una parte del financiamiento no iba a sostenerse sin que el Gobierno Central ponga dinero en el proyecto", explicó Valentim, en alusión a un proyecto de ingeniería en Tumbes. Según Ojo-Público.com, por aquellos años Galvão Engenharia contrató como consultores al ex primer ministro brasileño José Dirceu y a Zaida Sisson (esposa de un ex ministro aprista) para expandir su presencia en el mercado peruano.