"El puente no se ha caído, solamente se ha desplomado", arguyó el funcionario del municipio limeño José Justiniano Martínez para justificar el colapso del puente Solidaridad, cuyas bases de reciente construcción no resistieron el crecimiento y embate de las aguas del río Rímac. Justiniano recibió el pleno respaldo del alcalde Luis Castañeda Lossio, lo que no impidió que el quinto despacho de la Primera Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios lo sometiera a indagación junto a otros ocho funcionarios bajo la sospecha de haber concertado voluntades para la contratación de la empresa Constructora e Inmobiliaria AL&M, que además del puente Solidaridad se encargó de la habilitación de su gemelo Los Libertadores, cuyas estructuras también fueron doblegadas por las corrientes de agua.(Edición domingo).