El fujimorismo no quiere hacerse responsable de la libertad de su líder, por más que este les reclame desde la prisión, vía su cuenta de Twitter, que todos se dedican a opinar y nadie se preocupa por su salud y que solo saldría en libertad cuando esté muriendo. La última oportunidad para que la mayoritaria bancada de Fuerza Popular (72 escaños) respalde un proyecto de ley que le abra la reja al condenado ex presidente se dio el martes, pero no la aceptaron. Ahora le han pasado la responsabilidad al gobierno y presionan al presidente.El proyecto de ley presentado por el congresista Roberto Vieira ante la Comisión de Justicia y Derechos Humanos, y que proponía la prisión domiciliaria para los presos mayores de 75 años, iba a posibilitar que Alberto Fujimori cumpliera el resto de su condena en su domicilio, tal como su propia hija, Keiko Fujimori, lo pidió públicamente el año 2013.Sin embargo, la lideresa de Fuerza Popular ordenó a su bancada que no dé la luz verde a esa iniciativa legislativa que iba a conceder ese beneficio para su padre. Esto generó la dura reacción de Vieira, quien ayer dijo sentirse decepcionado de Keiko y arrepentido "de haber trabajado con ella".La posición de Keiko ha sido respaldada por el ex dirigente de FP José Chlimper, para quien el hecho de que ella no haya hecho uso del poder para excarcelar a su padre le da ya la condición de "estadista", pero no ha evitado especulaciones sobre un inevitable quiebre en la bancada.