Resguardado al milímetro por efectivos de la Policía Judicial, el expresidente regional del Cusco, Jorge Acurio Tito, investigado por presuntamente haber recibido una coima de $1.2 millones de la empresa brasileña Odebrecht, llegó ayer a Lima.Lo primero que hizo fue responder por sus generales de ley durante la audiencia de Control de Identidad en el Poder Judicial. Luego fue recluido en la carceleta del Ministerio Público.En la audiencia, a cargo del juez Manuel Chuyo Zavaleta, del Tercer Juzgado Nacional de Investigación Preparatoria, estuvieron el fiscal Marcial Páucar, de la Primera Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios, y el abogado de la exautoridad regional del Cusco, Francisco Álvarez.