El ex presidente Ollanta Humala consideró como un "linchamiento político" y mediático sin precedentes en la historia de su país las denuncias e investigaciones por corrupción y violaciones a los derechos humanos en su contra. Ante la Asociación de la Prensa Extranjera de Perú, lamentó los intentos de "destruir el proyecto político que lo llevó a la Presidencia en 2011 y las transformaciones que logró", mediante la "judicialización" de la política, un "linchamiento" que, según dijo, afronta cooperando con la justicia y sin preocuparse por si resulta condenado.El ex gobernante se refirió en general a las 19 investigaciones judiciales que afrontan tanto él como su esposa, Nadine Heredia, aunque centró su discurso sobre los presuntos aportes financieros de la empresa brasileña Odebrecht y las supuestas violaciones a los derechos humanos en el caso Madre Mía.