La Contraloría General de la República requiere una reingeniería para adecuarse a los tiempos actuales y modificar a nivel normativo los criterios de sus intervenciones, señaló el director ejecutivo de Proética, Walter Albán. Refirió que algunos de sus procedimientos a veces se centran en cuestiones que no tienen mayor trascendencia por un afán de cumplir el estándar normativo, mientras que algunas denuncias no son atendidas oportunamente.Ello, en su opinión, motiva que se produzcan otras intervenciones después que se han realizado situaciones irregulares.