El expresidente Ollanta Humala señaló que las denuncias en su contra por el caso Madre Mía buscan inhabilitarlo de la política y dijo que "no tiene nada de qué avergonzarse" durante su desempeño en las zonas de emergencia. "Estamos aceptando y yendo cada vez que nos citan tanto al Congreso de la República, como al Ministerio Público, para seguir colaborando desde mi país. La intensión de esto apunta a tratar desesperadamente de inhabilitarnos para continuar en la política y eso no nos parece democrático", indicó.Humala calificó de "disparates" las acusaciones en su contra por las presuntas violaciones a los derechos humanos en la base contrasubversiva "Madre Mía", ubicada en Tingo María en la región San Martín, cuando era jefe de esa base.