LA CONTRALORÍA Y EL CONTRALOR COMPARTÍAN UN PROVEEDOR
31 de mayo de 2017

Su afición por los "fierros" cegaron al contralor de la República, Edgar Alarcón, quien habría cometido una serie de irregularidades en su afán por adquirir vehículos como parte de un negocio familiar, que a la luz de las denuncias le era rentable.El 2 de diciembre del 2015, cuando aún era vicecontralor de la República, Alarcón adquirió un auto marca Audi, modelo Q7, por el que pagó 45 mil dólares al contado.De acuerdo a documentos de Sunarp, el vehículo le pertenecía a Juan Carlos Capcha Velásquez, quien solo un año antes había pagado por este bien 67 mil 900 dólares.Lo curioso de este hecho es que Capcha no era ningún extraño para la Contraloría. Era un asiduo proveedor de esta institución desde el 2010, y que continuó siéndolo cuando Alarcón asumió la jefatura de este órgano de control.Sobre la adquisición, Alarcón habría cometido una falta grave según la Directiva Nº 010-2008-CG sobre "Normas para la Conducta y Desempeño del Personal de la Contraloría General de la República y de los Órganos de Control Institucional".Este reglamento le prohíbe tener relación con cualquier persona natural y jurídica que contrate servicios con la entidad.