El director ejecutivo de Proética, Walter Albán, sostuvo que no existe base para acusar al ministro de Economía, Alfredo Thorne, de algún delito por la conversación con el contralor, y consideró que una censura sería solo un pretexto del Congreso para afectar al Ejecutivo. Según explicó, en la transcripción completa de aquel diálogo no se aprecia ni corrupción ni chantaje al contralor Edgar Alarcón, sino algunas afirmaciones que constituyen un error político del ministro, que él ha reconocido, pero no hay delito. "Esto puede ser materia de control político en el Congreso; sin embargo, no hay que perder de vista el equilibrio en la balanza en todo esto ¿quién grabó la conversación y a quién favorecía poner en cuestión al ministro?", declaró a la Agencia Andina.