Walter Grados, auditor que denunció las presuntas irregularidades del contralor de la República, Édgar Alarcón, cuestionó el supuesto intento de los miembros del grupo que investiga a dicha autoridad de desestimar sus acusaciones.El hecho ocurrió durante la primera sesión del grupo. Incluso, el auditor pidió en reiteradas oportunidades mayor respeto a su labor. A su salida declaró a la prensa que las preguntas vertidas por los parlamentarios fueron "contra la persona, más que sobre la investigación".