El contralor Edgar Alarcón negó las acusaciones en su contra sobre la compra de vehículos y de terrenos, e indicó que su actuación como funcionario público ha sido transparente. Ante la comisión del Congreso que evalúa su permanencia, precisó que la adquisición de ocho vehículos en un periodo comprendido desde el 2013 al 2017, cuando ejercía el cargo de vicecontralor, fue para uso particular.Explicó que cada una de las unidades compradas fueron usadas para el transporte de su familia y luego vendidas por renovación y no como negocio en el lapso de tiempo mencionado. "No busqué una actividad lucrativa", dijo