El contralor Edgar Alarcón reconoció que, desde 1997, cuando fue nombrado funcionario público, compró y vendió cuarenta carros, pero uno por uno y sin afán de lucro. Fue en su presentación ante la subcomisión especial de la Comisión Permanente, que evalúa las denuncias que se han formulado en su contra.Alarcón admitió que, de los cuarenta vehículos que compró, ocho los adquirió a nombre de él y de su esposa, entre el 2013 y el 2016, cuando era vicecontralor, pero que estos fueron "para mantener vigente el parque automotor" de la familia. Pero el congresista Javier Velásquez dijo que la versión de Alarcón contradice lo que declaró en un reportaje televisivo del 28 de mayo, donde dijo que sí se dedicó a comprar vehículos de remate de EEUU para luego venderlos.