Cuando la subcomisión del Congreso que evalúa al contralor Edgar Alarcón debía debatir el preinforme técnico que plantea su remoción por faltas graves, ayer el congresista fujimorista Héctor Becerril logró que todo lo avanzado vuelva prácticamente a fojas cero con el argumento de que las denuncias debían ser más sustentadas para probar la responsabilidad.Con ese objetivo planteó que el debate de ese documento se iniciara ayer mismo de manera reservada. La sorpresa la daría en ese contexto, a pesar de que existía el previo acuerdo de los integrantes del subgrupo de que las conclusiones estaban enmarcadas en la idoneidad moral que debe guardar el contralor y no en su presunta responsabilidad penal, ya que no son comisión investigadora.