Si, como todo hacer suponer, mañana Edgar Alarcón es destituido como titular de la Contraloría General de la República, no necesariamente dejaría la institución.De hecho, él mismo ha adelantado que le tocaría volver a ocupar su antigua plaza, como gerente central de operaciones.Consultado al respecto, el integrante del equipo de trabajo del Congreso que analizó las denuncias contra Alarcón y ex ministro de Trabajo Juan Sheput respondió que, efectivamente, a Alarcón le correspondería regresar a su puesto original por ser parte del personal de planta.Sin embargo, añadió que el nuevo contralor tendría que iniciarle un proceso administrativo laboral para poder apartarlo de la Contraloría, en vista de sus antecedentes.Existe un caso reciente muy parecido, el del ex consejero presidencial en temas de salud, Carlos Moreno, involucrado en presuntas negociaciones para favorecer a clínicas privadas.(Edición domingo).