BARATA NO DESCARTÓ VOLVER A DECLARAR ANTE LA FISCALÍA
20 de julio de 2017

Un nuevo interrogatorio a Jorge Barata estaba pactado para el 6 de junio. Para esa fecha, el fiscal peruano Germán Juárez debía regresar a Brasil a tomar las declaraciones del ex ejecutivo de Odebrecht en Perú para tener detalles de lo que este ya había declarado ante su colega Hamilton Castro: que entregó US$3 millones para financiar la campaña presidencial de Ollanta Humala en las elecciones de 2011.Pero un día antes, Barata cambió de opinión y lo hizo saber a la Procuraduría brasileña a través de un oficio, al que accedió Perú21. Pidió la cancelación de esa audiencia y propuso su "aplazamiento" hasta llegar a "acuerdos" con el representante peruano. Horas después, la solicitud fue aceptada por las autoridades brasileñas.¿Qué pasó para que Barata diera marcha atrás? El ex ejecutivo alegó en la carta -enviada por sus abogados- que la justicia peruana estaba atentando contra su patrimonio y culpó al Ministerio Público de ello. El brasileño se refería al congelamiento de cuentas que fue ordenado no por la Fiscalía, sino por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) a fines de marzo pasado. Esa vez, la UIF tomó dicha decisión al detectar que, tras estallar el escándalo del caso Lava Jato, Barata había realizado transferencias millonarias desde las cuentas de Odebrecht a sus propias cuentas bancarias y las de su esposa.